Las tarjetas de proximidad funcionan mediante tecnología de radiofrecuencia RFID e incorporan una antena interior que mediante una señal de radio genera la energía necesaria para activar el chip interno de la tarjeta, permitiendo de esa manera la interacción con diferentes lectores, entre ellos los de control de acceso.
Al no necesitar contacto físico con el dispositivo de lectura evita el desgaste y alarga su tiempo de vida, permitiéndonos una amplia rentabilidad. Sus aplicaciones habituales son aquellas en las que se necesita rapidez en los procedimientos de lectura o lectura/escritura, las tarjetas de Proximidad pueden ser personalizadas mediante impresoras especiales gracias a su material PVC y a sus medidas estandarizadas.
Existen diferentes tipos de tarjetas de proximidad, entre ellas podemos encontrar las RFID (simples), MiFare o HID; a continuación se muestran las características principales de estos tres tipos de tarjetas. |